Odio todo lo que me rodea, a veces siento que ya no puedo más. Me doy por vencida. Ellos ganan. No puedo seguir viviendo con este odio dentro de mi, dentro de este cuerpo roto tan roto por dentro como por fuera. Hay miles de demonios. Gritando. Haciendo que todo se oscurezca poco a poco. No van a parar hasta que lo consigan. Hasta que sólo sea cenizas. Hacen cada día un infierno peor que el anterior. Hacen odiarme por dar asco. Por existir. ¿Qué haces aquí? Nadie te quiere. No sirves para nada. Sólo sabes hacer las cosas mal. Mira a tu alrededor. ¿A alguien le importas? Das asco. Y eso jamás podrás cambiarlo. Siempre serás la chica sola, la fea y la que no sirve para nada. Entonces, ¿De que sirve? ¿Por qué sigues? Me pregunto cada día. Ya no sé si merece la pena seguir luchando. No quiero ser feliz. No lo merezco. La vida es una mierda y eso no va a cambiar. Que los demonios no se irán, seguirán aquí para siempre, para recordarme como soy realmente. Como soy yo. No lo que la gente ve. Que yo ya no puedo más con esta apatía. Que no joder. Sólo odio. Nada me hace ilusión, yo ya no de si quiero seguir viviendo de esta forma. Total ¿A quién le importa? He sido ignorada y odiada toda la vida y así va a seguir siendo. Que no es una pesadilla, que es el mundo real. No hay hadas, ni princesas. No es un sueño. No vas a despertar y todo irá bien. Va a ir peor, cada día vas a ser aún peor. Que no vales. A ver si te entra en la cabeza. No pintas nada aquí. Muerete inútil.
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